Hambre de Verdad
¿Vale algo la verdad? ¿Vale acaso tus lágrimas?, ¿O tu sufrimiento en soledad? Esconderse no puede más esta innegable realidad, que no tenemos confianza en el Señor de la piedad. Que no es Él el alba que anhela, nuestra alma en la noche y la oscuridad. Que no es Él el pan que buscamos cuando saciarnos ansiamos con intensidad. Y es que somos muy tontos, y tan tontos en verdad. Vemos a los demás llorando, confundidos y en soledad; o tal vez anestesiados, entre la locura y la ebriedad; ¿Y por qué envidiar esa vida? ¿Acaso es esa la última realidad? Pongámosle límites firmes, a esta nuestra necedad. “No existe verdad verdadera; solo polvo de estrellas, vive a tu manera”. “No existe esperanza futura; abre bien los ojos, aprende y madura”. ¡Bah! Mentiras que ansiamos oír, para vivir a oscuras, engañar y mentir. No es que no queramos justicia, ¡castigo a los que nos dañan con tan ...